Por Juan Carlos Méndez Ramírez
La verdadera grandeza de un sindicato se mide por su capacidad de salir de las fábricas y los hoteles para tocar y mejorar la vida de las comunidades. El convenio de colaboración firmado por el líder nacional de la CROC, Isaías González Cuevas, y la presidenta municipal de La Paz, Milena Quiroga Romero, acompañados por el dirigente estatal Francisco Javier Vargas y un abarrotado auditorio con mas de mil agremiados de todo el estado, es la prueba más clara de ello. Este acuerdo fortalece un trabajo en equipo que ya venía dando frutos, enfocado en el cuidado del agua, la salud, la educación y el trabajo social en favor de las familias.
Este encuentro que sirvió para dejar en claro que la unidad entre sociedad, sector patronal y gobierno es la llave para transformar el municipio, es un testimonio que decifra a Don Isaías González Cuevas, quien demostró por qué es un líder emblemático y visionario. Reconoció con gran humildad y claridad el trabajo de la alcaldesa por garantizar el agua en los hogares paceños, destacando que es una mujer de retos y comparando su visión a largo plazo con la de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Este compromiso con el medio ambiente y el bienestar de las familias no es nuevo para la organización. Bajo la sabia directriz de Isaías González, la CROC ya había marcado la pauta al firmar un acuerdo con el Gobernador del Estado para impulsar obras de conservación de suelos y agua en los cinco municipios de Baja California Sur. En aquella ocasión, el líder nacional reiteró su total disposición de sumar esfuerzos para recargar los acuíferos y aprovechar el agua de lluvia, demostrando que su visión de modernidad sindical responde a las necesidades reales de la gente de hoy.
Pero para que todas estas grandes estrategias nacionales aterricen en las calles, se necesita un motor local incansable, y en Baja California Sur ese motor tiene nombre y apellido: Francisco «Panchito» Vargas. Considerado una joven promesa del sindicalismo, «Panchito» es la pieza clave que hace caminar el ambicioso Plan de Trabajo de Don Isaías en el estado.
Siguiendo puntualmente las instrucciones y el ejemplo de su líder nacional, Vargas ha logrado que la delegación estatal sea un auténtico sinónimo de progreso y solidaridad comunitaria. Es un dirigente cercano a la gente que no duda en ensuciarse las manos, como cuando lideró la limpieza de escuelas tras el impacto del huracán Lorena, demostrando que en la CROC la ayuda llega cuando más se necesita. Además, «Panchito» es un ferviente promotor de la educación y la capacitación, así como un incansable defensor de la igualdad de género, buscando siempre que las mujeres se sientan seguras y tengan las mismas oportunidades laborales.
La mancuerna que forman la sabiduría y el peso nacional de Isaías González Cuevas con la energía y el compromiso estatal de Francisco Vargas, es la fórmula del éxito de la CROC.
Hoy, La Paz y todo Baja California Sur tienen en la CROC no solo a un defensor de los derechos laborales, sino a un aliado indispensable para construir un futuro próspero, con agua, trabajo digno y justicia social.





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