HOMO CHOYERUS

Por Nativus Pericuúm

Cuando un proyecto político deja de ser un cúmulo de promesas abstractas y se convierte en una causa compartida, la diferencia se nota de inmediato en la vida de las personas. La verdadera transformación de Baja California Sur no se define en los discursos solemnes ni detrás de escritorios relucientes, sino en el polvo de las calles de las colonias, en el reconocimiento al esfuerzo de quienes trabajan el turismo, y en la capacidad de mirar a los ojos a la gente para hablarle con la verdad. Durante su más reciente recorrido por la entidad, Milena Quiroga Romero ha vuelto a demostrar que su liderazgo tiene una base muy sencilla pero sumamente poderosa: la congruencia de cumplir la palabra empeñada.

La fuerza de esta cercanía quedó grabada en la memoria reciente de San José del Cabo, donde más de dos mil personas se congregaron para manifestar un respaldo que no para de crecer. En esa asamblea vibrante, Milena no habló desde la teoría; recordó que de la mano de los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y la presidenta Claudia Sheinbaum, los derechos que antes parecían inalcanzables hoy son pensiones, becas y apoyos directos para las familias y las mujeres. Pero su mejor carta de presentación es que ella ya demostró con hechos en La Paz que sí se puede gobernar bien. Los resultados tangibles en el abasto de agua potable, la atención integral a personas con autismo, la entrega de becas deportivas, el impulso a las mujeres y el rescate de espacios públicos son realidades que las familias del sur conocen y anhelan ver replicadas en sus propias comunidades.

Y es que gobernar con el corazón significa entender que ninguna comunidad es menos importante por estar lejos del centro político. En su paso por la zona norte de Los Cabos, particularmente en La Ribera, Milena convivió con familias de gran arraigo y visitó la Escuela de Turismo de la CROC, donde inspiró a los jóvenes estudiantes a prepararse con orgullo para ser parte del desarrollo del estado. «Los gobiernos de la transformación deben tener siempre presentes a las comunidades. No importa qué tan alejadas estén; todas merecen atención, servicios de calidad y oportunidades», sostuvo con una convicción que es ley en su forma de hacer política.

Esa misma sensibilidad es la que la lleva a caminar sin descanso. Lo vimos en la colonia Las Palmas de Cabo San Lucas, acompañada por la diputada Gabriela Montoya y el líder Catarino Flores, y también en Santa Rosa, recorriendo las calles para escuchar las demandas de pavimentación e infraestructura urbana planteadas por madres de familia y adultos mayores. Al reunirse con los vecinos de la colonia Ricardo Flores Magón, en un encuentro organizado por el abogado Daniel Izquierdo, Milena fue sumamente clara ante un conflicto histórico de regularización de tierras: no fue a evadir el tema, sino a comprometerse a trabajar codo a codo con ellos para encontrar una solución definitiva. Para ella, la regla de oro es inquebrantable: «La transformación no se hace desde un escritorio; se construye en el territorio, dando la cara».

Este compromiso con el bienestar se extiende de forma prioritaria a quienes sostienen la economía de Baja California Sur. Al dialogar con trabajadoras y trabajadores del sector hotelero de San José del Cabo, Milena reconoció el enorme esfuerzo diario que realizan para que miles de turistas deseen volver a nuestro estado. Sin embargo, fue enfática al señalar que los gobiernos tienen la obligación de garantizar que esa derrama económica se refleje también en sus hogares, asegurando servicios públicos dignos como el agua potable, el transporte y mejores oportunidades para sus familias. Con ese mismo respeto y convicción de equipo, se reunió con el Sindicato de Burócratas de La Paz, recordándoles que las y los trabajadores municipales son la pieza fundamental para dar respuesta al pueblo, reafirmando: «Soy una mujer de palabra, que habla con acciones y resultados».

Finalmente, la transformación que lidera Milena es una mirada profunda hacia el porvenir. Este pasado 9 de agosto, sumándose con entusiasmo a la iniciativa nacional de la presidenta Claudia Sheinbaum, participó activamente en la Jornada Nacional de Reforestación 2026 desde el Parque del Centenario, en La Paz. Al sembrar árboles junto a la ciudadanía, dejó un mensaje que resume su visión del servicio público: cuidar la tierra y los espacios públicos es asegurar un estado verde, sustentable y digno para las próximas generaciones.

Frente a los de siempre, el proyecto de Milena Quiroga sigue echando raíces profundas porque se alimenta de la honestidad, la unidad y la cercanía. La ruta hacia el futuro avanza firme, con resultados y con la certeza de que el bienestar de las familias choyeras se construye de la mano del pueblo y con rostro de mujer.

Deja un comentario

Tendencias