HOMO CHOYERUS
Por Nativus Pericuúm
La política que verdaderamente importa no es la que se queda atrapada en discursos o reuniones a puerta cerrada, sino la que se traduce en certidumbre para la vida cotidiana de las personas: tener un techo propio donde ver crecer a los hijos, contar con calles y carreteras fluidas, o sentir el alivio de ver reverdecer nuestros campos tras una temporada de sequía. Gobernar bien consiste en hacer que el desarrollo económico deje de ser una cifra fría de gobierno y se convierta en bienestar real adentro de cada hogar.
Esa es la visión con la que el proyecto de Milena Quiroga Romero aborda los grandes retos de Baja California Sur. En perfecta sintonía con la política nacional que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la alcaldesa con licencia ha destacado los avances del programa Vivienda para el Bienestar, una iniciativa histórica que contempla la construcción de más de 35 mil viviendas para las familias de nuestro estado. En un municipio de acelerado crecimiento como Los Cabos, esta estrategia ya se traduce en más de 700 viviendas en marcha para responder a una demanda histórica de patrimonio. Como bien sostiene Milena, una casa es mucho más que cuatro paredes: es la tranquilidad de contar con un lugar seguro donde construir el futuro de las siguientes generaciones.
Esta misma filosofía explica su propuesta de “prosperidad compartida”. Si bien Baja California Sur es un líder económico nacional gracias al dinamismo de su turismo, comercio, pesca, agricultura y servicios, el verdadero desafío radica en que esa bonanza no se quede en unos cuantos. Retomando la premisa de la presidenta Sheinbaum de que «no puede haber prosperidad si no se comparte», Milena insiste en que el crecimiento adquiere sentido cuando se traduce en mejores salarios, empleos dignos para la juventud, apoyos a las pequeñas empresas y servicios públicos eficientes en cada colonia de los cinco municipios.
A la par del desarrollo social, la transformación exige obras de infraestructura hechas con planeación y sentido comunitario. Un claro ejemplo en Los Cabos es la obra de la Glorieta de las Mujeres Libres, una solución vial diseñada para agilizar la movilidad y beneficiar de forma directa a más de 351 mil habitantes, además de mejorar la circulación para los millones de visitantes que recibe la región. «La transformación se ve en obras y se siente en el territorio; cuando abrimos nuevos caminos, mejoramos la vida de nuestra gente», ha afirmado la aspirante sudcaliforniana.
Pero lo que hace verdaderamente cercano este proyecto es la profunda sensibilidad y el arraigo de Milena con la tierra choyera. Durante una reciente visita a la comunidad de San Blas, en la delegación de Álvaro Obregón, celebró junto a su familia la forma en que las lluvias recientes devolvieron vida, agua y color a las montañas y arroyos de la zona. Definiéndose como «100% choyera y sudcaliforniana», invitó a valorar la riqueza natural que nos da sentido de pertenencia. Al mismo tiempo, demostró responsabilidad al reconocer el trabajo nocturno de los cuerpos de rescate y emergencia durante las precipitaciones, haciendo un llamado con sentido común a la población para prevenir accidentes: «Ninguna prisa vale más que nuestra vida; la prevención la hacemos todas y todos».
Esta combinación de resultados probados, trabajo de campo y autenticidad explica por qué la ciudadanía respalda su proyecto con una fuerza que no deja de crecer. La más reciente encuesta de la firma Demoscopía, publicada este mes de septiembre, la coloca a la cabeza con un 32.3 por ciento de las preferencias, alcanzando su nivel más alto dentro del seguimiento mensual tras un crecimiento sostenido que inició en 26.7 por ciento en abril. Asimismo, la actualización de la encuesta de encuestas del portal especializado Polls.mx, con corte al 7 de septiembre, la ubica en el primer lugar con un sólido 35.9 por ciento de apoyo.

Ante estas mediciones, y tras sostener un cálido encuentro con referentes y amigos en Los Cabos, la respuesta de Milena Quiroga ha sido de absoluta madurez y compromiso: «Baja California Sur no se hereda, se trabaja». Con la unidad como bandera y el trabajo constante en el territorio, el proyecto de la transformación en el estado avanza con paso firme, cimentado en la honestidad, el bienestar de la gente y, de manera indiscutible, con rostro de mujer.





Deja un comentario