Por Juan Carlos Méndez Ramírez
La Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) continúa demostrando que es una central obrera de vanguardia, uniendo fuerzas para que el bienestar llegue a cada hogar. El histórico encuentro en Los Cabos con las trabajadoras y los trabajadores de distintas áreas del sector hotelero es el vivo reflejo de un sindicato dinámico, cercano y comprometido con la justicia social.
En este foro de diálogo y cercanía, la investidura de Don Isaías González Cuevas, líder nacional de la CROC, destaca como el gran referente moral y estratégico de la organización. Bajo su sabia dirección, la CROC ha impulsado reformas de gran calado y ha mantenido una lucha histórica por dignificar el trabajo en todo México. Este esfuerzo nacional coincide plenamente con los avances legislativos recientes, como la reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas y la implementación de la «Ley Silla», cambios fundamentales que ponen en el centro del desarrollo a la clase trabajadora. Para Don Isaías, la premisa de su lucha diaria es muy clara: las familias trabajadoras merecen vivir con total dignidad.
Para que este gran proyecto de bienestar funcione en el día a día de Baja California Sur, se requiere de un liderazgo local con dinamismo, honestidad y un profundo amor al pueblo. Ese motor en el territorio es Francisco «Panchito» Vargas, el joven secretario general en el estado, quien con el respaldo absoluto de su líder nacional, coordina los esfuerzos de la CROC para capacitar, proteger y empoderar a la base trabajadora. «Panchito» Vargas ha sabido construir un sindicalismo de calle, cercano a la gente de los hoteles, de los comercios y de las comunidades, implementando programas de salud, educación y asistencia social que demuestran que la CROC está contigo en todo momento.
Este incansable trabajo de la CROC en el estado explica la excelente relación y el respeto mutuo con las figuras públicas del movimiento de transformación. En el encuentro de Los Cabos, Milena Quiroga Romero, actual aspirante a coordinar los trabajos de la Cuarta Transformación en la entidad, reconoció estos importantes avances laborales y destacó la urgencia de trabajar de la mano de las familias sudcalifornianas. Durante el diálogo, Quiroga planteó retos fundamentales para el bienestar social, como la ampliación en la cobertura de guarderías y la construcción de viviendas dignas. Asimismo, al compartir su historia como ingeniera civil, madre de dos hijos y mujer sudcaliforniana, dejó en claro que el servicio público debe ejercerse con absoluto respeto, justicia y honestidad, valores que comparte plenamente con la dirigencia croquista.
Este diálogo de altura no es un hecho aislado, sino que se respalda en acciones concretas de beneficio comunitario que la CROC ha impulsado anteriormente, como las firmas de convenios de colaboración social y ambiental para atender el abasto de agua en el estado mediante la construcción de obras de captación pluvial en comunidades rurales. Con esto, la CROC demuestra que no solo defiende los derechos laborales dentro de las empresas, sino que trabaja activamente por el entorno donde viven sus agremiados.
La fórmula del éxito para la clase trabajadora en Baja California Sur está a la vista de todos: la experiencia, sabiduría y el peso político a nivel nacional de Don Isaías González Cuevas, combinados con la frescura, lealtad y el infatigable trabajo de campo de Francisco «Panchito» Vargas. Juntos, consolidan a la CROC como una fuerza imparable del progreso social, asegurando que las trabajadoras y los trabajadores sigan siendo el orgullo y el motor del desarrollo en Baja California Sur.




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