Por Juan Carlos Méndez Ramírez

Bajo el liderazgo de la Magistrada Presidenta Claudia Jeanette Cota Peña, el Honorable Tribunal Superior de Justicia de Baja California Sur ha experimentado una notable evolución. Quienes seguimos de cerca el quehacer público reconocemos en ella a un ser humano extraordinario, cuya empatía, apertura y visión están transformando profundamente la impartición de justicia en nuestra entidad.

Ejemplos de este vigoroso avance institucional sobran. El Poder Judicial ha dado pasos firmes hacia la construcción de una sociedad incluyente y justa con la reciente inauguración de la nueva «Sede Morada» en La Paz. Este esfuerzo refleja una visión humana, pues no es solo un espacio físico, sino un lugar de escucha, respaldo y acompañamiento solidario para mujeres, niñas, niños, adolescentes, personas adultas mayores, personas con discapacidad y la comunidad LGBTTTIQ+.

A la par de su sensibilidad social, la Magistrada Presidenta ha demostrado su gran compromiso con la profesionalización del gremio jurídico al entablar diálogos institucionales con el Colegio de Abogados de Baja California Sur, buscando impulsar acciones de capacitación continua y consolidar una cultura jurídica basada en la legalidad y la ética. Por si fuera poco, su interés por la historia y la academia quedó plasmado en la alianza con la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) para la edición conjunta del libro “Poder Judicial de Baja California Sur: Retos y Perspectivas, 50 Aniversario”, una obra que preservará la memoria de cinco décadas de vida de la institución.

Sin embargo, resulta incomprensible, frustrante y francamente inaceptable que todo este trabajo de excelencia esté siendo invisibilizado por la alarmante ineficiencia de la actual titular de la Dirección de Comunicación Social. Mientras la Magistrada Presidenta trabaja a un ritmo envidiable, la encargada de enviar los comunicados brilla por su irresponsabilidad y apatía. Desde el pasado 23 de abril —hace ya casi un mes— esta área ha sumido al Tribunal en el silencio, dejando totalmente de lado a los medios de comunicación. De estar acostumbrados a recibir al menos dos o tres boletines semanales que daban cuenta del trabajo institucional, hoy enfrentamos un vacío de información absoluto.

No cabe la menor duda de que, desde la llegada de esta directora, la comunicación del Tribunal Superior se fue a pique. Es una verdadera lástima que el incansable esfuerzo, la enorme calidad humana y la evolución que ha logrado Claudia Cota al frente del Tribunal se topen con el muro de la incompetencia en su propia área de difusión. El Poder Judicial de Baja California Sur es hoy una institución dinámica y empática; es urgente que la encargada de comunicación despierte de su letargo o ceda el paso a alguien que sí esté a la altura del ritmo y la visión de su Presidenta.


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