HOMO CHOYERUS

Por Nativus Pericuúm

La verdadera transformación de una comunidad no se define con discursos solemnes; se mide en las cosas sencillas que mejoran nuestra vida todos los días. Se nota cuando abres la llave en una comunidad rural y hay agua para trabajar la tierra, cuando ves a tus hijos correr seguros en una cancha limpia y bien iluminada, o cuando un adulto mayor recibe la atención de salud que merece directamente en su hogar. Cuando la política se enfoca en resolver lo cotidiano, deja de ser grilla y se convierte en bienestar real para las familias.

Esa es la sintonía que define el proyecto de Milena Quiroga Romero en Baja California Sur. Su trabajo, construido a ras de suelo y de cara a las comunidades, demuestra que la mejor manera de gobernar es responder con hechos y no con promesas. Un claro ejemplo de esto son las ollas de captación de agua de lluvia, una alternativa sencilla y sostenible implementada durante su gestión municipal en La Paz en coordinación con la CROC. Estas obras beneficiaron directamente a rancheros y productores de comunidades como Los Dolores, Los Planes, La Trinidad, San Pedro, El Caporal, El Carrizal y El Rifle. En un territorio donde la lluvia suele perderse camino al mar, retener el agua para la producción local no es solo una obra de infraestructura; es un acto de justicia social que ya demostró que funciona y que debe replicarse en todo el estado.

El bienestar de una ciudad se siente cuando recuperamos la vida comunitaria. Este mes patrio, el Centro Deportivo Municipal “El Piojillo” cumple dos años de haber transformado por completo el rostro de La Paz. Lo que antes era una zona desaprovechada, hoy son 10 hectáreas recuperadas para el pueblo gracias a una inversión conjunta de 343 millones de pesos. Actualmente, este espacio recibe a más de mil personas diariamente, convirtiéndose en un semillero de deportistas y, sobre todo, en un punto de encuentro seguro y digno para las familias. Para Milena, rescatar espacios públicos es el camino más efectivo para construir seguridad, fomentando el deporte y la sana convivencia desde la niñez.

Esta visión de resultados se complementa de forma natural con el proyecto nacional que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Al respaldar el reciente Segundo Informe de la mandataria nacional, Milena destacó que la coordinación con el Gobierno de México se traduce en beneficios históricos para Baja California Sur. Hablamos de obras estratégicas como la Presa El Novillo y el acueducto de La Paz para abastecer a más de 250 mil habitantes; de la Glorieta de las Mujeres Libres en Los Cabos, con una inversión de 700 millones de pesos; de la conservación de la Carretera Transpeninsular, y de nuevos hospitales regionales en Santa Rosalía y Los Cabos.

A esta gran infraestructura se suman los apoyos directos a los hogares, como las becas escolares y las pensiones para adultos mayores. Programas como Salud Casa por Casa no solo alivian el bolsillo de las familias, sino que significan un reconocimiento lleno de dignidad para quienes trabajaron toda una vida para sacar adelante al estado. Para Milena, esta sensibilidad también incluye el respaldo al talento de las mujeres emprendedoras, a quienes recientemente reconoció en La Paz por abrir espacios deportivos y de salud, recordando que cuando una mujer sale adelante, inspira y abre camino para muchas más.

Hoy, a las puertas de las grandes definiciones, el mensaje de Milena Quiroga destaca por su profunda madurez política. En lugar de caer en el juego de las descalificaciones o las ambiciones personales, la alcaldesa con licencia ha lanzado un llamado categórico a la unidad y a la cordura. “Por encima de cualquier nombre está el movimiento y, por encima de cualquier aspiración personal, está Baja California Sur”, ha sostenido con firmeza. Su compromiso es claro: el futuro de la transformación no pertenece a una persona, sino al pueblo participativo que camina con la frente en alto y sueña con un estado más próspero, verde y equitativo para todos.

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