HOMO CHOYERUS
Por Nativus Pericuúm
La contienda interna por la Coordinación de la Cuarta Transformación en Baja California Sur ha entrado en una fase de definiciones donde la política de altura y el trabajo de territorio comienzan a separar definitivamente el trigo de la paja. En la dinámica del poder, cuando un proyecto avanza con el respaldo social que acompaña a Milena Quiroga Romero, las reacciones de los adversarios suelen dividirse en dos: la desesperación de quienes recurren a la violencia política, o la sensatez de quienes deciden sumarse a un movimiento ganador. Esta semana, ambos escenarios han quedado al descubierto bajo una luz de absoluta claridad nacional y estatal.
El primer golpe de autoridad y de justicia llegó directamente desde el corazón de la dirigencia nacional de Morena. Ante la persistente campaña de descalificaciones y ataques en redes sociales orientados a minar el avance de la alcaldesa con licencia de La Paz, la presidenta nacional del partido, Ariadna Montiel, levantó un blindaje categórico al declarar que no se tolerará ninguna acción de violencia política de género contra ninguna compañera. La respuesta de la líder nacional a la carta dirigida por Quiroga Romero no solo confirma que la cúpula del partido da un puntual seguimiento al proceso en la entidad, sino que envía un mensaje directo a aquellos aspirantes y partidos coaligados que confunden la competencia con el encono: el movimiento exige unidad, solidaridad, respeto y cohesión. Quienes recurren a la agresión ante su falta de argumentos hoy se topan con pared en la dirigencia nacional.
Mientras en la Ciudad de México se defiende la dignidad del proceso, en la geografía sudcaliforniana la «cargada» ciudadana continúa desmantelando las estructuras de otras fuerzas políticas. El municipio de Comondú ha sido el epicentro del más reciente sismo electoral, tras la incorporación formal a las filas de la transformación de la regidora Ericka Johana Romero Álvarez y del excoordinador de Movimiento Ciudadano en ese municipio, José Contreras. Que cuadros de oposición abandonen sus siglas para integrarse activamente al equipo de Milena demuestra que su proyecto de apertura y renovación, alineado firmemente con la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, es el único que garantiza soluciones reales para el pueblo. Como bien lo sentenció la propia alcaldesa con licencia al darles la bienvenida: «los buenos somos más».

Esta mística de resultados comprobados y diálogo permanente es la que también ha conquistado a los sectores clave de la economía sudcaliforniana. En un encuentro de alto nivel en La Paz, los integrantes de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) reconocieron abiertamente los históricos avances alcanzados durante la gestión municipal de Milena. Con un contundente «aquí tienes tu casa», el sector de la construcción refrendó su apertura y disposición para trabajar de la mano con un liderazgo que ha demostrado capacidad de administración. Y es que, como bien señala Quiroga Romero, los grandes desafíos de Baja California Sur requieren de la participación de todos: sociedad, empresarios y gobiernos construyendo juntos en la misma dirección.

El verdadero soporte de este imponente andamiaje político se encuentra, no obstante, a ras de suelo. Así quedó de manifiesto en la asamblea informativa celebrada en la colonia Puesta del Sol, en La Paz, donde más de 300 vecinos se congregaron para respaldar el mensaje de unidad y organización del movimiento. Para Milena, la transformación no es una teoría de escritorio; es una realidad que se fortalece caminando el territorio, escuchando de frente a las familias choyeras y gobernando bajo los principios de honestidad, austeridad y justicia social. Los avances históricos en movilidad, infraestructura y agua en la capital son la carta de presentación de una mujer transformadora que dignifica el servicio público.
La ecuación rumbo al 2027 se ha simplificado de manera contundente. Con el respaldo irrestricto de la dirigencia nacional de su partido, la desbandada de figuras de la oposición en los municipios, la confianza del sector productivo organizado y el cobijo inquebrantable de las bases en las colonias, la candidatura de Milena Quiroga se consolida como un proyecto blindado e indetenible. El porvenir de Baja California Sur se escribe con honestidad, principios y, de forma definitiva, con rostro de mujer.






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