Por Juan Carlos Méndez Ramírez
Es indiscutible que la verdadera vocación de servicio público se mide por la capacidad de un gobierno para estar en contacto directo con su gente. En este sentido, resulta imperativo otorgar todo el apoyo y respaldo a la presidenta municipal Edith Aguilar Villavicencio, quien ha demostrado con hechos que lidera una administración profundamente humanista y comprometida con el tejido social de Mulegé.
La pasada celebración del Gran Festival del Día de las Madres 2026 es un claro ejemplo de su visión de gobierno. Al reunir a cientos de familias en la plaza pública Benito Juárez de Santa Rosalía, la alcaldesa no solo organizó un festejo, sino que reafirmó su convicción de que las mujeres desempeñan un papel fundamental en la construcción de una sociedad más fuerte y solidaria. Su mensaje durante el evento fue contundente y refleja la empatía que caracteriza a su mandato: «Celebrar a las madres es reconocer su esfuerzo diario, su fortaleza y el amor con el que sostienen a sus familias».

Respaldar a Edith Aguilar es respaldar un proyecto que prioriza la sensibilidad y la cercanía para construir un mejor municipio para todas y todos. Esta cercanía no es un mero discurso, sino una realidad palpable. Su liderazgo genera una sinergia innegable en la comunidad, lo cual quedó demostrado en la magnífica rifa de regalos del festival, un logro que fue posible gracias a la confianza y el respaldo de comerciantes y empresarios locales que se sumaron con entusiasmo a la iniciativa de su gobierno. Además, su gestión promueve activamente la identidad y el talento local, brindando espacios a grupos como Los Mendívil, el dueto de Juan Pablo y Ana Victoria Suárez Galván, y diversas agrupaciones dancísticas juveniles.
Pero el impacto de la visión de la presidenta municipal trasciende un solo sector de la población. Su directriz de mantener una presencia institucional directa se refleja en el trabajo incansable de todo su equipo del XVIII Ayuntamiento y del Sistema DIF Municipal. Bajo su administración, figuras como la secretaria general Celina Ramírez y la presidenta honorífica del DIF, Gyselle Hernández, mantienen una intensa gira recorriendo cada rincón del municipio —desde Santa Águeda, San Bruno y Heroica Mulegé, hasta Guerrero Negro, Punta Prieta y Bahía Asunción— para llevar alegría a la niñez. Esta estrategia de atención coordinada en cada localidad es la prueba de que el gobierno de Edith Aguilar no deja a nadie atrás.

Mulegé vive hoy un momento de unidad impulsado por una presidenta municipal que convive directamente con su gente y reconoce el valor de las familias. Por su esfuerzo incansable, su capacidad para sumar voluntades y su compromiso inquebrantable con el bienestar de las comunidades, la alcaldesa Edith Aguilar Villavicencio merece nuestro más amplio y firme respaldo. Su trabajo demuestra que, con sensibilidad y acciones concretas, se está construyendo verdaderamente un mejor Mulegé.





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