Por Juan Carlos Méndez Ramírez
La transformación de Loreto bajo el liderazgo de la presidenta municipal, Paz del Alma Ochoa Amador, es innegable. Su administración en el XI Ayuntamiento ha demostrado que gobernar con un profundo sentido social y humano no es solo un discurso, sino una realidad palpable que abarca desde la infraestructura hasta el desarrollo cultural y deportivo. Sin embargo, el éxito de un gobierno no depende únicamente de la visión de quien lo encabeza, sino de la capacidad de su equipo para materializarla.
En este engranaje, el secretario general Juan Carlos Castañeda Davis se ha revelado como el pilar fundamental de los resultados de la alcaldesa. Castañeda se ha posicionado como un servidor público atento, leal y de probada capacidad ejecutiva; es la figura que resuelve, articula y lleva a buen puerto cada instrucción de Paz Ochoa. Un ejemplo brillante de esta operatividad fue la reciente y exitosa quinta edición del «Loreto Blues Festival 2026». Bajo la gestión de Castañeda, este evento no solo reunió a cientos de asistentes y generó una importante derrama económica, sino que consolidó la visión de la presidenta de posicionar a Loreto como un destino turístico de intercambio cultural inigualable.
Con el respaldo de un equipo eficiente, la agenda de Paz Ochoa avanza con firmeza en todas las áreas y rincones del municipio. En materia educativa y de juventud, la alcaldesa no escatima esfuerzos. Esto quedó demostrado con la inauguración de la Feria Ambiental 2026, donde se sembró en niñas, niños y jóvenes el interés por la ciencia, la tecnología y el cuidado del entorno. A la par, el Ayuntamiento se enorgullece de su historia y respalda a las instituciones que forman a los loretanos, como quedó de manifiesto en la celebración del 70 aniversario de la emblemática Escuela Secundaria Federal «Benito Juárez García». Para proteger a estas nuevas generaciones, el gobierno de Ochoa ha desplegado programas preventivos contra adicciones en escuelas de todo el municipio, llegando estratégicamente a zonas rurales como la telesecundaria de Ligüí para garantizar el bienestar integral de los jóvenes.

El fomento a la salud física, la disciplina y la convivencia familiar es otro de los grandes aciertos de esta administración. Escuchando demandas ignoradas por más de una década, la presidenta instruyó la construcción de dos nuevas canchas de voleibol playero en la Unidad Deportiva «Rogelio Cortés Larinaga». Esta infraestructura se suma a iniciativas que estimulan el intelecto, como el Segundo Torneo Municipal de Ajedrez dirigido a estudiantes, y a eventos que refuerzan el tejido social en las comunidades costeras, como el multitudinario Torneo de Pesca de Orilla «¡Échale Montón!» en Agua Verde, el cual impulsa el turismo rural y la integración.

Finalmente, el humanismo de Paz Ochoa brilla en su compromiso con las comunidades más apartadas. Su gobierno está llevando a cabo la rehabilitación histórica de más de 80 kilómetros de caminos rurales en la Sierra de La Giganta, conectando de manera digna a rancherías y poblados como San Javier y Palo Bola.
Loreto vive un momento de gran dinamismo. Con Paz Ochoa al timón, marcando un rumbo claro, y con operadores de la talla del secretario general Juan Carlos Castañeda asegurando que cada proyecto se convierta en una realidad tangible, el municipio se consolida día con día como un lugar más próspero, educado y unido.






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