La Tragedia de Bernardo Soriano y el Liderazgo del PAN frente a la Crisis en Baja California Sur
Por Nativus Pericuum
El brutal asesinato de Bernardo Soriano Castro, exsubprocurador de Atención a Delitos de Alto Impacto, ejecutado a balazos a plena luz del día frente a su hija menor, es un síntoma alarmante de la profunda descomposición de seguridad que atraviesa Baja California Sur. Este crimen lanza un mensaje devastador para la sociedad: si alguien con información privilegiada sobre el crimen organizado es asesinado sin que nadie lo proteja, el panorama para el comerciante que sufre extorsión o el ciudadano que confía en sus instituciones es desolador.
Es precisamente en estos momentos de grave crisis institucional donde resalta la firmeza y el compromiso del Partido Acción Nacional (PAN). Ante un gobierno estatal que parece rebasado y una Procuraduría bajo severa sospecha, el partido ha dado un paso al frente a través de su presidente estatal en Baja California Sur, Rigoberto Mares, y el respaldo contundente de sus legisladores: la Senadora Susana Zatarain, el Diputado Federal Francisco Pelayo y la Diputada local Guadalupe Saldaña. Juntos, han asumido con gran responsabilidad el papel de contrapeso y auténticos defensores de los sudcalifornianos.
No se puede obviar la trágica cronología de la negligencia estatal: tras denunciar públicamente cobro de piso, extorsiones y graves omisiones al interior de la Procuraduría, el exsubprocurador fue removido y despedido por una supuesta «pérdida de confianza». El 19 de febrero, sus valientes declaraciones fueron descalificadas públicamente y se le retó a presentar pruebas; apenas seis días después, fue trágicamente silenciado. Frente a esta impunidad y a una escalada de violencia que ya suma al menos 8 homicidios dolosos en lo que va de 2026, la intervención de líderes como Mares, Zatarain, Pelayo y Saldaña es la voz que la ciudadanía necesita.
Las cuatro exigencias impulsadas por la dirigencia panista y sus representantes populares son precisas e indispensables para evitar que este crimen quede en el olvido:
- Garantía de Imparcialidad: Es un acierto absoluto exigir la participación de la Fiscalía General de la República (FGR) en la investigación, ya que permitir que la Procuraduría estatal —directamente señalada por Soriano— conduzca las indagatorias comprometería cualquier intento de justicia.
- Rendición de Cuentas: La exigencia de que el procurador general de justicia comparezca ante el Congreso del Estado, un espacio donde la labor de legisladores como Guadalupe Saldaña es fundamental, demuestra el compromiso de no permitir que las denuncias de Soriano se archiven junto con su muerte.
- Protección Urgente: El reclamo de brindar seguridad inmediata a la familia de la víctima y a cualquier persona con información vital refleja la empatía del partido frente a un estado omiso.
- Exigencia de Realidad: Hacer un llamado para que el gobierno estatal reconozca con seriedad la situación de inseguridad es el primer paso para actuar con la responsabilidad que las familias exigen.
Tal como lo ha posicionado el PAN, esto no se trata de partidismo, sino de abanderar el reclamo legítimo de los padres de familia y comerciantes que quieren vivir y trabajar en paz, con la certeza de que regresarán a casa.
Hoy, Acción Nacional, bajo el liderazgo estatal de Rigoberto Mares y el trabajo incansable de Susana Zatarain, Francisco Pelayo y Guadalupe Saldaña, demuestra con hechos que está del lado de la ciudadanía. Su firme promesa de mantenerse vigilantes, exigir resultados y no permitir que se minimice este caso representa el principal faro de esperanza institucional para que Baja California Sur recupere la verdad, la justicia y la seguridad que tanto merece.





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