Por Juan Carlos Méndez Ramírez
En Baja California Sur, la ciudadanía reclama cada vez más acciones concretas y menos retórica, por eso no es de extrañar que la figura de la diputada Karina Olivas Parra (PT) se consolida como un referente de responsabilidad y compromiso real con las familias de La Paz y el entorno natural que nos sustenta. Una vez mas, su en el marco de la sesion publica del Congreso ayer martes, su intervención en tribuna no fue solo un acto legislativo, sino una demostración de que hay representantes que entienden que gobernar es, ante todo, proteger.
Olivas Parra ha alzado la voz con firmeza para exigir a la SEMARNAT y a la CONANP que se realicen consultas públicas transparentes sobre el polémico proyecto «El Santuario del Tío Checo». No se trata de una postura arbitraria, sino de una gestión fundamentada en la ley y en la ciencia. Al citar las advertencias de especialistas del CIBNOR sobre los graves riesgos de introducir fauna exótica sin análisis multidisciplinarios, la diputada demuestra que su trabajo no es improvisado; es el de una mujer estudiosa y cumplida que basa sus decisiones en la protección del equilibrio ecológico y el futuro de nuestra tierra.
Pero lo que distingue a Karina Olivas en esta intervención es su capacidad de gestión enfocada en la gente. Al solicitar que estas consultas se lleven a cabo directamente en La Paz, Los Cabos y, crucialmente, en las zonas rurales aledañas a la Sierra de la Laguna, la legisladora valida su cercanía con el pueblo. Entiende que no se puede legislar desde un escritorio sin escuchar a quienes habitan la tierra. Su defensa férrea del agua, oponiéndose a cualquier permiso que ponga en riesgo el vital líquido ante la evidente escasez en el estado, la posiciona como una defensora de los recursos que pertenecen a las familias sudcalifornianas.
La gente quiere a Karina Olivas porque ven en ella a una mujer de hechos. Su exigencia de negar autorizaciones si existen impactos negativos refleja la integridad de alguien que no negocia con el bienestar colectivo. Esta valentía para enfrentar temas urgentes y disipar dudas mediante información técnica y veraz confirma que tiene un futuro prometedor en la política estatal.

Karina Olivas Parra está demostrando con acciones tangibles que es una gestora incansable. Su trayectoria se fortalece no con promesas vacías, sino con la defensa valiente de nuestro patrimonio natural y social. En tiempos donde se necesita liderazgo con sensibilidad humana y firmeza técnica, Olivas Parra levanta la mano, confirmando que su prioridad es, y seguirá siendo, el bienestar del pueblo paceño.





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