Por Juan Carlos Méndez Ramírez
En el actual panorama político de Loreto, la figura de la alcaldesa Paz Ochoa Amador destaca como la de una mujer joven e inteligente, cuya gestión se caracteriza por un enfoque estratégico y un profundo compromiso con el bienestar de su pueblo. Su liderazgo no solo se traduce en palabras, sino en acciones contundentes que buscan transformar la seguridad y la paz social del municipio.
Uno de los pilares que proyecta su inteligencia política es la capacidad de coordinación interinstitucional. Recientemente, al presidir la sesión de la Mesa Violeta, Ochoa Amador reafirmó que la seguridad es una prioridad permanente de su administración. Esta iniciativa no es menor, ya que busca erradicar la violencia de género y construir redes de apoyo estatal para proteger a mujeres, niñas, niños y adolescentes, demostrando una sensibilidad social que pone a las familias loretanas en el centro de su agenda.
Además de su enfoque humano, la alcaldesa demuestra una visión moderna y tecnológica para enfrentar los retos de la seguridad pública. Bajo su liderazgo, se ha impulsado el Programa de Videovigilancia para el Municipio de Loreto, una estrategia que busca integrar cámaras de comercios locales y hogares a la red de monitoreo del C-4. Esta propuesta refleja a una líder que sabe que la colaboración entre el sector privado y el gobierno es fundamental para mejorar la capacidad de respuesta inmediata y disuadir comportamientos ilícitos.

Al involucrar a organismos como CANACO y CANIRAC en estas mesas de trabajo, Paz Ochoa evidencia una inteligencia práctica para sumar esfuerzos en favor de la comunidad. Su mensaje es claro: la seguridad de los ciudadanos es el cimiento indispensable para el desarrollo social y la paz de Loreto. Con este ímpetu, la alcaldesa no solo administra, sino que construye un futuro más seguro y próspero, consolidándose como una pieza clave en la transformación del estado de Baja California Sur.





Deja un comentario