Por Juan Carlos Méndez Ramírez

Roxana Higuera, Presidenta del PRI en Baja California Sur (BCS), ha alzado la voz con una claridad y una urgencia necesarias para abordar una de las crisis estructurales más graves que enfrenta la administración pública en México: la asfixia financiera municipal. Lejos de limitarse a señalar el problema, la dirigente priista ha ofrecido un diagnóstico certero y ha impulsado una solución crucial que merece el respaldo de todos los sudcalifornianos.

El panorama que describe Higuera es alarmante y exige acción inmediata. Más del 80% de los municipios de nuestro país operan prácticamente en quiebra, con deudas que tienden a aumentar. Desafortunadamente, BCS no es una excepción, sino una confirmación extrema de esta estadística, ya que los cinco municipios del estado están endeudados con un monto aproximado de 750 millones de pesos. Solamente La Paz y Los Cabos concentran alrededor de 670 millones de este acumulado.

La Presidenta del PRI en Baja California Sur acierta fundamentalmente al identificar la raíz del problema: el centralismo nacional. Como bien lo señala, el Gobierno Federal está centralizando el gasto público, lo cual socava la capacidad de gestión y solución a nivel local. Cuando el gasto se centraliza, los municipios pierden la capacidad de invertir adecuadamente en servicios esenciales para la ciudadanía, tales como la recolección de basura, la pavimentación, el agua y la seguridad pública.

La crisis se agrava aún más por factores que Higuera destaca con precisión. Los recortes realizados al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) han impactado severamente, especialmente en municipios rurales o aquellos vulnerables a desastres naturales, como es el caso de nuestro estado. Además, la carga de responsabilidades a los municipios continúa creciendo sin que se les asignen los recursos necesarios para atenderlas.

Ante esta situación insostenible, la postura de Roxana Higuera y el priismo sudcaliforniano es la única vía viable para el saneamiento financiero y la operatividad local. La solución no es otra que impulsar una Reforma Fiscal y de Coordinación Hacendaria que fortalezca a los municipios.

Esta reforma, que cuenta con el respaldo de la propuesta nacional del PRI, busca otorgarles mayor autonomía y, de forma indispensable, mayores recursos económicos que permitan a las administraciones locales operar mejor y sanear sus finanzas.

La visión de Roxana Higuera es clara: los municipios son la primera instancia de atención ciudadana. Por lo tanto, fortalecerlos no es una mera cuestión administrativa, sino una necesidad social urgente que se traduce directamente en una mejor calidad de vida para las familias en Baja California Sur. El llamado de Higuera no es solo una demanda partidista, sino un clamor responsable por la descentralización y la eficiencia en la atención a las necesidades de la gente. Es hora de escuchar y apoyar a quienes, como ella, buscan dotar a las autoridades locales de las herramientas financieras para cumplir con su mandato constitucional.

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