Por Juan Carlos Méndez Ramírez

La Paz, BCS.— A cuatro años de la administración estatal emanada de Morena en Baja California Sur, el dirigente del Partido Acción Nacional (PAN) en la entidad, Rigo Mares, ha lanzado una fuerte crítica, calificando la gestión de Víctor Manuel Castro Cosío como «sin rumbo, dependiente de la federación, clientelar y sin resultados de fondo». Mares aseguró que el gobierno se ha caracterizado por una gestión de «parches, rezagos y obras inconclusas».

El líder panista cuestionó la pertinencia de las celebraciones de la llamada “cuarta transformación”, preguntando: “¿De verdad hay algo que celebrar?”. Según Mares, la percepción generalizada entre los sudcalifornianos es que «este gobierno le ha quedado a deber a la gente, porque los problemas siguen siendo los mismos y en muchos casos se han agravado».

Mares señaló que, aunque se presume una mayor inversión que en gobiernos anteriores, las obras suelen ser «pequeños tramos de pavimentación que no resuelven los problemas de fondo en movilidad y vialidades» y que se deterioran rápidamente con las lluvias. Ejemplificó esta situación en La Paz y Los Cabos, donde «el abandono y la falta de planeación son evidentes».

En contraste, el dirigente recordó que las administraciones panistas de Marcos Covarrubias y Carlos Mendoza Davis se enfocaron en proyectos de infraestructura hidráulica, obras públicas de gran envergadura y un impulso estratégico al turismo y la diversificación económica. A diferencia de esto, argumentó que el actual gobierno de Morena presume programas sociales que, en su mayoría, son de índole federal y no gestiones propias del estado.

Entre las «deudas graves» que, según el PAN, persisten, Mares destacó problemas en materia de agua, salud y educación. El caso más emblemático, afirmó, es la potabilizadora de la Presa La Buena Mujer, a la que llamó «un elefante blanco de 170 millones de pesos del que no ha salido ni una sola gota de agua para las familias».

Adicionalmente, el PAN señaló el colapso del sistema de salud estatal, la escasez de medicamentos y médicos en los hospitales, así como la precariedad laboral en el sector educativo, que ha derivado en paros magisteriales no resueltos.

En cuanto al manejo de recursos, Rigo Mares cuestionó la opacidad de la administración de Castro Cosío, indicando que aún no se han aclarado observaciones de la Auditoría Superior de la Federación por más de 7 mil millones de pesos. “Morena prometió transparencia, pero seguimos esperando que el gobernador y su gabinete cumplan con su palabra y rindan cuentas”, enfatizó.

Para el dirigente panista, este cuarto año de gobierno confirma que la «transformación» se ha quedado en «discursos y actos simbólicos». Recalcó que «agua y salud, las principales demandas ciudadanas, siguen sin resolverse. Obras inconclusas, promesas incumplidas y un estilo de parches definen a este gobierno».

Finalmente, Rigo Mares subrayó que aún existe la oportunidad de cambiar el rumbo. Hizo un llamado a la ciudadanía para que haga su propio balance sobre lo que se ha hecho bien y mal, anticipando que en 2027 se presentará una «gran oportunidad de recomponer las cosas y elegir un gobierno que, en lugar de tanta grilla, dé verdaderos resultados a la gente».

Deja un comentario

Tendencias