Por Juan Carlos Méndez Ramírez

¡Ah, la incansable Sal…daña! Mientras el honorable diputado Sergio Ricardo Huerta Leggs se preocupa, con razón, por esos molestos incendios que amenazan nuestra Baja California Sur, cortesía, según los expertos, del calentamiento global y nuestra afición por dejar vidrios al sol cual lupas gigantes, ¿qué hace nuestra siempre diligente diputada Lupita Saldaña? Pues, ¡proponer que separemos la basura!. ¡Qué visión! Mientras las llamas danzan y el gas de los rellenos sanitarios amenaza con explotar, ella está pensando en si mi cáscara de plátano va con el tetra pak. ¡Bravo! Porque claro, la clave para extinguir un incendio forestal provocado por la sequía y el Niño es, sin duda, tener una Constitución estatal que obligue a los ayuntamientos a clasificar los residuos. ¡Eso sí que apagará el fuego!

Y no se detiene ahí la diputada, ¡no!. Ante la posibilidad de que alguien se preocupe por asuntos triviales como su permanencia en el cargo sin dar explicaciones, ella levanta la voz por nuestros fieles compañeros de cuatro patas. ¡Vacunas y esterilización para todos!. Porque, seamos sinceros, ¿qué mejor manera de desviar la atención que preocuparse por la salud de Firulais y Pelusa?. Así, mientras los incendios consumen los palmares de San Ignacio y otros puntos emblemáticos, y mientras nuestra tierra se debate entre la sequía y la basura, la diputada Saldaña nos ilumina con la urgencia de que el Congreso asigne recursos para campañas de esterilización trimestrales. ¡Tres veces al año! ¡Como si de ello dependiera la estabilidad del estado!

Uno casi puede imaginar la escena: mientras los valientes elementos de Protección Civil, la SEDENA, Marina y Guardia Nacional se juegan el pellejo combatiendo las llamas, seguramente motivados por el ejemplo de nuestra diputada separando sus propios residuos en casa, ella estará planeando la próxima jornada de vacunación gratuita. ¡Qué liderazgo! En lugar de abordar esos «detalles» que la tienen en el ojo del huracán mediático (¿alguien recuerda por qué debería aclarar algo?), prefiere concentrarse en lo verdaderamente importante: que los perritos de Baja California Sur estén bien vacunados y no haya sobrepoblación canina.

Uno se pregunta si, en algún momento de su apretada agenda de propuestas eco-animalistas, la diputada Saldaña encontrará un hueco para atender esas pequeñas nimiedades que tanto preocupan a la ciudadanía. Pero, ¿para qué? ¡Si tenemos una legislación de vanguardia en separación de residuos y animales sanos!. Que los incendios sigan su curso, que la basura se acumule (aunque ahora selectivamente) y que esa «Sal…daña» siga ahí, incólume, legislando sobre lo verdaderamente trascendente. ¡La prevención de incendios es importante, sí! Pero, ¿han pensado en la cantidad de gases de efecto invernadero que se evitarían si todos separáramos correctamente nuestros residuos orgánicos?. ¡Prioridades, señores, prioridades! Y la prioridad, al parecer, es que Lupita Saldaña siga demostrando su inagotable… dedicación.

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